Noticias

NOTICIAS

 

España incumple en abril el plazo para trasponer la normativa comunitaria de contratación pública
31-03-2016

Con este retraso, España se expone a la posible apertura de un procedimiento de infracción por parte de la Comisión Europea.

La directiva europea valora el carácter intelectual de los servicios de ingeniería, lo que antepondría el criterio técnico frente a la subasta actual en las licitaciones.


Madrid, 31 de marzo de 2016.- El plazo para la transposición de la Directiva europea de Contratación Pública se agota para España. Nuestro país debería haber incorporado como muy tarde en abril de este año la normativa comunitaria a la legislación nacional, según recuerda la patronal de ingeniería FIDEX, que agrupa a diez de las empresas más importantes e internacionalizadas del sector de la ingeniería en España. Al no cumplir con los plazos marcados por Bruselas, España se expone a la posible apertura de un procedimiento sancionador por parte de la Comisión Europea.

De hecho, debido al bloqueo institucional por la ausencia de Gobierno desde el pasado mes de noviembre, la transposición de la directiva europea, de la que es responsable el Ministerio de Hacienda, difícilmente podrá ver la luz este año. Este proceso apenas había superado el trámite de la redacción del anteproyecto de ley, quedando por tanto pendiente su tramitación parlamentaria, aplazada ahora sine die en espera de que se aclare la situación de incertidumbre política tras las elecciones del 20-D.

Para FIDEX, todos estos retrasos pueden deparar que la nueva ley de contratos no esté lista hasta 2017 ó 2018, es decir, uno o dos años más tarde respecto al plazo marcado por Bruselas. Y es que solo la tramitación parlamentaria del anteproyecto de Ley de Contratos puede llevar entre cuatro y seis meses. No obstante, teniendo en cuenta que dicho anteproyecto de ley lo redactó el anterior Gobierno del Partido Popular, puede suceder que el Ejecutivo entrante apueste por otro texto legal, cuya redacción podría suponer un año de trabajo.

Una oportunidad para acabar con las subastas

España llega tarde así a la aplicación de una norma comunitaria que, entre otros aspectos, destaca por reconocer el carácter intelectual de los trabajos de ingeniería, anteponiendo de este modo los criterios de calidad al precio.

Además, esta directiva permitiría introducir de nuevo en la legislación española el concepto de “oferta económicamente más ventajosa”, en lugar de “oferta más barata”, lo que implica que el precio seguiría estando presente en la decisión de adjudicación, pero ya no como factor determinante, por lo que permitiría poner fin a la ingeniería low cost.

Esto significaría que entidades como ADIF no podrían licitar como lo hacen ahora, otorgando al precio un 75% del peso total de la oferta, con el agravante de que posteriormente adjudica los contratos con bajas de más del 60%.

Sin embargo, España parece que prefiere optar por seguir subastando la ingeniería, ya que el anteproyecto ley redactado por el anterior Gobierno no recogía correctamente el espíritu de la norma. Esto significa que España seguiría apostando por la fórmula de subasta al contrario de lo que hacen otros países desarrollados de nuestro entorno o incluso economías más pequeñas, como Hungría.

El caso húngaro es de hecho fiel reflejo de cómo se hacen las cosas en la mayoría de los países europeos y de cómo se deberían hacer en España. Así, la nueva ley de contratación pública de Hungría entró en vigor el pasado 1 de noviembre tras ser aprobada en el Parlamento. Esta ley, entre otros aspectos, prohíbe expresamente la adjudicación por precio en ciertos supuestos, respetando escrupulosamente lo que propone la directiva comunitaria. Además, en aquellos casos en los que el precio sí pueda intervenir, su peso nunca puede superar el 50% del total de puntuación asignada, exactamente lo contrario a lo que dice la legislación española, donde el peso del precio debe superar siempre este umbral.

De este modo, Hungría evitará legalmente lo que viene ocurriendo en estos últimos años en España, donde convertirse en una ingeniería low cost garantiza al menos 70 de los 100 puntos para llevarse un contrato público, que es la única manera de poder trabajar para la Administración.

Según el director general de FIDEX, Fernando Argüello, “parece que España no quiere evolucionar, sino que prefiere la involución. Desde los años 70 se han producido hasta cinco cambios legales en los que, a contracorriente de lo que se hace en Europa, han ido desapareciendo los criterios de calidad, contratando la ingeniería con idénticos criterios a cualquier otro contrato de servicio sin contenido intelectual, como los transportes o la limpieza de edificios”.

El Foro para la Ingeniería de Excelencia (Fidex) agrupa a diez de las principales y más internacionalizadas ingenierías de España, que emplean a más de 14.000 profesionales y facturan en conjunto más de 3.000 millones de euros al año, de los que el 80% procede de mercados exteriores. Además, esta actividad internacional supone las tres cuartas partes de todo el negocio del sector de la ingeniería civil española en el extranjero. Entre los principales objetivos de Fidex, destaca el de alcanzar la máxima calidad en la planificación, proyecto, control de la ejecución, mantenimiento y explotación de las infraestructuras como la única vía para obtener la mejor relación calidad-precio y así evitar posteriores sobrecostes y retrasos en los plazos de ejecución de las obras.

 

 

La Asociación

 

Contacto

FIDEX
C/ Jenner, nº 3, oficina 11.
28010 MADRID

info@fidex.es
Tlf: 910 232 856